Lo que me gusta de ti es cómo me siento cuando estoy contigo

Foto de KATRIN BOLOVTSOVA

No sé si te diste cuenta la última vez que estuviste enamorado, pero realmente es difícil definir con exactitud qué factor es el que te hizo enamorarte de esa persona.

Pasa lo mismo con los productos.

Si tu quieres saber con exactitud qué hace que un cliente te considere “su favorito”, es posible que cada cliente te diga algo diferente, te mencionen varios factores o simplemente te digan “no sé, me gusta”.

La realidad, creo yo, es que lo que te gusta de una persona o de un producto, es cómo te sientes cuando estás con él. A ésto se le ha querido llamar “la experiencia”, pero no es una aventura, no es un proceso. Es la manera en que ese producto “encaja” tan bien con tu personalidad que tu te sientes libre de ser tu mismo con él.

No sé si sea posible crear eso. Quizás sí, podamos imaginarnos el producto ideal, así como nos imaginamos a la pareja ideal, pero al final no deberíamos obsesionarnos tanto por ajustarnos al perfil del consumidor sino más bien ser nosotros mismos -como productos y como personas- y que cada quién nos acepte, si quiere, o nos rechace si no le parece nuestra forma de ser.

Al final lo que quiero decir es que dejes de preguntarte qué hace diferente y especial a tu producto, y te dediques a hacerlo diferente y especial. ¿Le va a gustar eso a tu consumidor o a tu pareja? Eso lo deciden ellos, no tu.

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